En este camino hacia Dios no están solas; su Madre Santísima les ha precedido en su maravillosa actitud de acogida a la Voluntad de Dios: de Ella aprenderán las virtudes que les ayuden a vivir el espíritu de la Congregación: CARIDAD, CELO APOSTÓLICO, DULZURA, DISPONIBILIDAD, HUMILDAD, SILENCIO EN TODAS SUS DIMENSIONES Y SENCILLEZ.